La startup israelí Oak salió este lunes de su fase de隐身 (stealth) con una ronda de financiación semilla de 60 millones de dólares y su plataforma de gestión de identidad ya disponible de forma general y desplegada en clientes enterprise. Fundada por los veteranos de la ciberseguridad Shai Morag (CEO) y Tal Marom (CPO), la compañía ofrece un plano de control unificado que gobierna la identidad de usuarios humanos y agentes de IA en las organizaciones, un ámbito donde las herramientas heredadas de la era cloud resultan insuficientes.
Antes de construir el producto, los fundadores entrevistaron a 100 CISO y responsables de IAM para detectar los puntos débiles del sector. El resultado es un marco de conectores de IA que mapea los accesos al uso real de cada aplicación y retira permisos obsoletos en tiempo real, en lugar de esperar a las revisiones periódicas. Morag, exempleado de Palo Alto Networks tras la venta de Secdo y ex-CPO de Tenable tras la adquisición de Ermetic por 265 millones de dólares en 2023, asegura que la plataforma sustituye a las soluciones legacy “operativas, no basadas en riesgo”.
La ronda fue co-liderada por Accel, CRV y Greylock Partners, con la participación de AlphaDrive Ventures, Hetz Ventures y business angels. Oak cuenta ya con una plantilla de 50 personas y prevé contratar talento, sobre todo en EE. UU., donde se ubicará la mayoría de su equipo. Entre los inversores, Accel reconoce que ofreció a Morag un compromiso informal de respaldar su próximo proyecto tras la salida de Ermetic.
