Nueva York ha suspendido de facto sus planes para permitir servicios de robotaxis, tras la retirada de la propuesta de la gobernadora Kathy Hochul de modificar las leyes de vehículos y tráfico del estado. La decisión, anunciada el lunes, impide la expansión de empresas como Waymo, que ya opera con robotaxis en seis ciudades de EE.UU. El problema no radica en la tecnología en sí, ya que los robotaxis funcionan con éxito en otras localidades, sino en la falta de un mecanismo independiente para que los reguladores y el público puedan verificar la seguridad de estos sistemas. Actualmente, los datos operativos de los vehículos autónomos (lecturas de sensores, decisiones de la IA, velocidad, rutas, etc.) son propiedad de las empresas y se comparten a discreción, generando una falta de confianza por parte de los reguladores. La propuesta de Hochul incluía medidas de seguridad como tarifas de solicitud y fianzas, pero no abordaba la necesidad de una supervisión continua y verificable. Esta situación no es exclusiva de los robotaxis, sino que afecta a otros sistemas autónomos en diversos entornos. PhyWare está desarrollando una plataforma de datos para abordar esta brecha, creando un registro verificable del funcionamiento de los sistemas autónomos, similar a una caja negra para robots, que permita una supervisión independiente y transparente.
