Nvidia ha presentado la plataforma RTX Spark, una familia de portátiles y equipos de sobremesa que ejecutan Windows 11 para ARM, con el objetivo de llevar la inteligencia artificial al público general. Estos sistemas ofrecen un rendimiento gráfico cercano al de una RTX 5070 para portátiles, con 100 FPS en juegos a 1440p como referencia. Sin embargo, los chips utilizados, basados en la arquitectura Grace Blackwell con CPU de hasta 20 núcleos y GPU con 6.144 núcleos CUDA, llevan ya un año en el mercado, lo que los sitúa en cierta obsolescencia frente a alternativas como el Framework Desktop.
La plataforma RTX Spark llega en un momento clave, tras el lanzamiento de las DGX Spark basadas en Linux, y apuesta por la madurez de Windows para ARM, con soporte mejorado de emulación y compatibilidad con aplicaciones x64. Nvidia ha colaborado con Microsoft y desarrolladores de anticheat para garantizar una experiencia fluida. Inicialmente, seis fabricantes (ASUS, Dell, HP, Lenovo, Microsoft y MSI) lanzarán portátiles este otoño, mientras que equipos de sobremesa llegarán de la mano de Acer, Asus, Dell, Gigabyte, HP, MSI y Lenovo.
La compañía destaca la eficiencia energética, prometiendo autonomía para todo el día, aunque en tareas intensivas la batería se agota más rápido. Sin embargo, quedan muchas incógnitas sobre precios y especificaciones concretas, así como la duda de si el chip ARM de Nvidia podrá competir en un mercado dominado por Intel y AMD. Con el auge de los agentes de IA, Nvidia apuesta por un cambio de paradigma en la interacción con los ordenadores.
