Nvidia anunció un nuevo programa de alianzas mediante el cual startups de inteligencia artificial en rápido crecimiento recibirán créditos en tokens a cambio de ceder una parte de los ingresos futuros generados por sus productos y servicios en la nube. La compañía, líder en chips para IA, actuará como intermediaria entre las startups y proveedores de infraestructura informática equipados con sus propios procesadores. Sharon AI, con sede en Australia, desplegará hasta 40.000 GPUs de Nvidia, mientras que la singapurense Firmus Technologies está construyendo un centro de datos en Batam (Indonesia) con una capacidad prevista de 360 megavatios y hasta 170.000 GPUs de Nvidia. La iniciativa refleja la creciente escasez de capacidad de cómputo para las empresas de IA, un recurso al que algunos analistas comparan con el petróleo y que ya se comercia mediante contratos de futuros. En paralelo, varias firmas de IA han suscrito acuerdos de reparto de ingresos o capital con fabricantes de chips para sortear los problemas de liquidez del sector. OpenAI, por ejemplo, ha cerrado inversiones cruzadas con Amazon y AMD. Por su parte, Nvidia prevé emitir deuda por al menos 20.000 millones de dólares para fines corporativos generales, incluido el refinanciamiento de obligaciones existentes.
