Nvidia ha vuelto a subir silenciosamente el precio de la RTX PRO 6000 Blackwell en su tienda estadounidense, fijándolo ahora en 16.000 dólares, frente a los 13.250 dólares anteriores. La tarjeta Workstation Edition, equipada con 96 GB de memoria GDDR7, se anunció en marzo de 2025 con preventas por debajo de los 8.000 dólares y salió a la venta en abril con un precio oficial de 8.565 dólares por unidad. Desde entonces, el coste se ha incrementado en dos tramos: primero hasta 13.250 dólares, un 57 % más, y ahora hasta 16.000 dólares, alrededor de un 20 % adicional. En total, entre marzo de 2025 y agosto de 2026, el precio se ha elevado casi un 90 %, y si se compara con las preventas iniciales más baratas, cuesta más del doble. Nvidia no ha confirmado oficialmente ninguna de estas subidas en 2025 ni en 2026. La escalada coincide con el encarecimiento de la memoria por la crisis de componentes y con las elevadas prestaciones del modelo, que también se comercializa en variantes Max-Q de 300 W y para servidores con refrigeración pasiva. En distribuidores como Newegg el mismo SKU aparece a 13.998 dólares, y en B&H a 15.499 dólares, aunque se prevé que estos precios también suban cuando se agote el stock actual.
