Nvidia capta 500.000 millones de dólares con grandes bancos para centros de datos de IA

Fuentes: Nvidia secures $500bn from major banks for AI data centre build-out, heise.de

Nvidia ha anunciado una alianza estratégica sin precedentes con seis de los mayores conglomerados financieros de Wall Street para movilizar 500.000 millones de dólares en capital destinado a la construcción de infraestructura de inteligencia artificial. Los acuerdos, comunicados el lunes, involucran a Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR, y representan la primera vez que el hardware y la infraestructura de IA, conocidos colectivamente como 'compute', se tratan como una clase de activo independiente susceptible de ser financiada a gran escala.

El consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, resumió la filosofía detrás de la operación con una frase que ya se ha convertido en lema del sector: "En IA, el compute es ingreso". Según el directivo, el objetivo es reunir a los principales proveedores de capital a largo plazo del mundo para suscribir de forma independiente proyectos de infraestructura de IA, tanto de Nvidia como de sus socios. La empresa no ha precisado el plazo en el que se desembolsarán los fondos.

Los recursos se destinarán a la construcción de nuevos centros de datos capaces de albergar, operar y refrigerar kilómetros de chips apilados que procesan datos y acciones de IA, así como a nuevas fábricas para fabricar los procesadores necesarios y aumentar su disponibilidad en el mercado. Además, los fondos también beneficiarán a laboratorios de inteligencia artificial y startups, según explicó Huang a CNBC. El ejecutivo insistió en que no se trata de operaciones circulares —acuerdos que habían generado preocupación en los últimos meses— y aseguró que la demanda es real y se sustenta en la utilidad práctica de la IA. "Una fábrica de IA transforma energía y datos en inteligencia valiosa", escribió Huang en su cuenta de X.

Prácticamente todas las grandes tecnológicas y compañías de IA del mundo utilizan los chips de Nvidia, conocidos como unidades de procesamiento gráfico o GPUs, para alimentar sus servicios, plataformas y chatbots. Entre los clientes figuran Google, Meta, Amazon, Microsoft, SpaceX, Tesla, OpenAI y Anthropic. Según datos de Goldman Sachs citados por la BBC, estas empresas han invertido de forma colectiva más de un billón de dólares en apenas tres años en proyectos e infraestructura de IA, y se espera un gasto aún mayor. Reuters, recogido por Heise, eleva la cifra a más de 730.000 millones de dólares solo para el año en curso.

El anuncio se enmarca en una carrera por asegurar capacidad de cómputo en un contexto donde la demanda supera ampliamente la oferta. Jim Zelter, presidente de Apollo, gestor que administra más de un billón de dólares en activos, calificó el compute moderno como un "activo escaso y de misión crítica" con capacidad para impulsar un crecimiento económico y aumentos de productividad significativos a largo plazo. Por su parte, Joe Bae y Scott Nuttall, codirectores ejecutivos de KKR, subrayaron que "la entrega, y no la ambición, es la parte difícil", en referencia a los retos logísticos y técnicos que implica levantar esta infraestructura a escala.

El movimiento consolida una tendencia que ya se venía gestando en el sector. El mes pasado, BlackRock firmó un acuerdo individual con Meta para financiar y tomar una participación mayoritaria en un centro de datos en Texas. Por su parte, Anthropic cerró recientemente un trato con Macquarie Asset Management y GIC, un banco de inversión singapurense, para invertir en infraestructura de IA, sin revelar el monto, aunque alegando que la popularidad de su chatbot Claude exige nueva capacidad de cómputo.

Larry Fink, consejero delegado de BlackRock, fue especialmente enfático sobre la urgencia de la iniciativa. "Tenemos que conseguir este dinero lo más rápido posible y desplegarlo de forma sensata, porque considero absolutamente esencial que Estados Unidos lidere el camino en IA", declaró. La CNBC, citada por Heise, reveló que fue Nvidia quien tomó la iniciativa de acercarse a los gigantes financieros, convenciéndolos de que el cómputo de IA se convertiría rápidamente en una clase de activo financiable. El CEO de Nvidia comparó la situación con hitos históricos: "La capacidad de cómputo se ha convertido en parte de la infraestructura, como la electricidad o como internet".

De cara al futuro, la operación abre un nuevo capítulo en la financiarización del ecosistema de IA, al permitir que inversores institucionales participen en el boom tecnológico sin necesidad de comprar directamente acciones de Nvidia o de las grandes tecnológicas. Si Nvidia y sus socios logran ejecutar los proyectos a la escala prometida, el cómputo de IA podría consolidarse como una categoría de inversión tan relevante como las infraestructuras energéticas o de telecomunicaciones, redefiniendo la relación entre Wall Street y Silicon Valley para los próximos años.