Nuevos estudios revelan la complejidad neural de la clítoris

Fuentes: New studies reveal the neural complexity of the clitoris

La investigación científica sobre la anatomía de la clítoris ha experimentado un cambio de paradigma en los últimos años, pasando de la ignorancia histórica a la mapeo digital preciso. Según un análisis de la profesora Blair Peters, para cada estudio publicado sobre la glándula clitoral, existen 20 estudios sobre su equivalente masculino, la glándula penil. Esta brecha se debe a que la clítoris no encajaba en las disciplinas médicas tradicionales de urología o ginecología, y durante gran parte del siglo XX, la población médica masculina determinó qué partes del cuerpo merecían estudio, llegando incluso a omitirla en la edición de 1947 de Gray’s Anatomy.

El avance más significativo llegó en 1998 con la urologista australiana Helen O’Connell, quien publicó la primera representación anatómica completa del órgano. Hoy, la doctora Ju Young Lee, de Amsterdam UMC, ha creado el primer mapa digital de las nervios de la clítoris utilizando técnicas de imagen por rayos X. Su estudio, aún sin revisión por pares, reveló que el nervio dorsal se ramifica como un árbol hacia la parte externa, con una red neural mucho más extensa de la prevista. Además, la profesora Peters demostró en 2022 que el nervio dorsal contiene más de 10.000 terminaciones nerviosas, superando las estimaciones anteriores basadas en animales.

Aunque el propósito principal de la clítoris es el placer sexual, la investigación sugiere vínculos con la salud reproductiva, como el aumento del flujo sanguíneo vaginal y la reducción del pH, lo que podría favorecer la supervivencia del esperma. Recientemente, un estudio de 2026 indica que la estimulación clitoral puede tener un efecto analgésico, mejorando la percepción del dolor en mujeres durante el parto. Sin embargo, expertos como Peters advierten que aún falta entender la fisiología del engorgimiento autónomo y que la disfunción sexual puede tener causas no puramente físicas.