Un estudio publicado recientemente en la revista Nature ha identificado un mecanismo gravitacional profundo que explica las variaciones a largo plazo en la duración de los días. Los investigadores determinaron que la interacción entre el núcleo interno y el manto terrestre genera aceleraciones y desaceleraciones acumuladas en la rotación planetaria. A diferencia de los factores superficiales como los vientos o los terremotos, este fenómeno ocurre en el interior de la Tierra, donde el núcleo líquido de 1.400 millas de grosor interactúa con la corteza rocosa. El modelo propuesto sugiere que la gravedad intenta alinear las capas internas con las irregularidades de masa del manto, lo que resulta en un 'tiro a la cuerda' que, aunque sutil, modifica la velocidad de rotación. Los autores reconstruyeron la historia de la rotación terrestre entre 1964 y 2019 utilizando estimaciones sísmicas y modelos de flujo de metal líquido. Los resultados del modelo gravitacional coincidieron con las observaciones reales de cambios graduales en la duración del día, confirmando que la dinámica interna del núcleo es un componente clave de esta variabilidad. Aunque otros factores aún no se han identificado por completo, este hallazgo ofrece una explicación física robusta para las fluctuaciones de la rotación terrestre a escala decenal.
