Un dictamen jurídico encargado por la asociación alemana Bundesverband Breitbandkommunikation (Breko) sostiene que la Comisión Europea puede exigir legalmente a los Estados miembros el apagado progresivo de las redes de telecomunicaciones basadas en cobre hasta finales de 2035, en el marco del Digital Networks Act (DNA). El informe, elaborado por el profesor de Derecho Jürgen Kühling, de la Universidad de Ratisbona, contradice un peritaje previo encargado por la patronal Connect Europe al jurista Roberto Mastroianni, que en junio expresó "serias dudas" sobre la competencia europea para imponer esa medida.
Según Kühling, aunque la norma supone una injerencia en la libertad de empresa de los operadores y obliga a desplegar fibra óptica, no vulnera el Derecho de la UE: solo acorta el plazo de uso de las redes de cobre, los operadores pueden reutilizar parte de la infraestructura (canalizaciones vacías) para fibra y, además, ya hay Estados miembros que han iniciado apagados similares, lo que justifica la competencia de la UE sobre el mercado interior. El experto descarta también que se incumpla el principio de subsidiariedad.
El texto recuerda que los actuales servicios de cobre (HFC coaxial y VDSL) ya funcionan sobre fibra a partir de los niveles de red 3 y 4. El DNA se debate actualmente en el Parlamento Europeo y en el Consejo, con el objetivo de crear "campeones europeos" del sector.
