Nueva York prohíbe la IA en las aulas hasta la educación secundaria
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció este miércoles una moratoria de un año que prohíbe a cerca de 600.000 estudiantes de escuelas públicas —desde preescolar (2-K) hasta octavo grado, equivalente a 2º de la ESO en España— el uso de inteligencia artificial generativa en el aula. La medida, una de las más restrictivas del país según el propio distrito, entrará en vigor durante el curso escolar 2026-2027 y forma parte de una reforma tecnológica más amplia en el sistema educativo público más grande de Estados Unidos, que escolariza a unos 900.000 alumnos.
Los alumnos de secundaria superior (high school, noveno grado en adelante) podrán utilizar herramientas de IA únicamente en contextos muy limitados, como clases de alfabetización digital en IA, que se impartirán dos veces al año para que los estudiantes "piensen críticamente" antes de depender de esta tecnología, según el Departamento de Educación neoyorquino. Además, los chatbots diseñados para compañía o apoyo psicológico quedarán prohibidos en todos los niveles educativos, y los docentes no podrán recurrir a la IA para calificar trabajos. Sí se les permitirá, en cambio, emplearla para preparar lecciones o redactar comunicaciones a familias.
La decisión llega tras un intenso debate. En marzo de 2026, el Departamento de Educación había publicado un marco inicial con un sistema de "semáforo" que permitía a los alumnos usar IA para investigación, exploración y proyectos creativos. La propuesta generó una fuerte oposición entre padres y docentes, que la consideraron demasiado permisiva. El canciller escolar Kamar Samuels reconoció que los líderes "habían errado en la comunicación" y se comprometió a incorporar los comentarios ciudadanos.
"Los niños necesitan profesores y conexión humana para aprender y crecer. Deben desarrollar habilidades junto a sus compañeros, construir relaciones con sus educadores y enfrentarse a problemas difíciles por sí mismos", defendió Mamdani, agregando: "La industria tecnológica quiere hacernos creer que la IA en la educación infantil no solo es inevitable, sino necesaria. Nosotros no lo vemos así". El alcalde fue más allá al cuestionar la evidencia científica disponible: "Todavía no hemos visto ningún estudio que demuestre que la IA sea beneficiosa para los estudiantes de primaria y secundaria, con la excepción, por supuesto, de las investigaciones patrocinadas por las mismas corporaciones que se benefician de ello".
La reforma no se limita a la IA. El distrito también prohibirá el uso individual de pantallas —ordenadores y tablets— hasta tercer grado (unos 9 o 10 años) y recomienda limitar el tiempo de pantalla a 45 minutos diarios para estudiantes de secundaria obligatoria y 30 minutos para los de primaria. Estas medidas se suman a la prohibición "de campana a campana" de dispositivos electrónicos personales —incluidos teléfonos inteligentes— implementada en el curso 2025-2026.
En paralelo, la ciudad lanzará un programa piloto limitado en hasta cinco aulas de secundaria, con herramientas previamente evaluadas en materia de seguridad y privacidad de datos: Quill (apoyo en lengua inglesa), Edia (matemáticas), Brisk Teaching (guía de estudio), y Playlab e Intel AI-Ready Schools (apoyo multiasignatura). Se contemplan excepciones para estudiantes con discapacidad o multilingües, así como para programas específicos de informática.
La preocupación de fondo es compartida por otros países. Noruega, Suecia y los Países Bajos han implementado restricciones nacionales por motivos similares sobre el impacto de la tecnología en el desarrollo cognitivo infantil, un fenómeno que investigadores han bautizado como "rendición cognitiva" —la abdicación del razonamiento crítico en favor del software—. Padres y docentes neoyorquinos han alertado también sobre los posibles efectos en la salud mental de los menores y el impacto ambiental de los centros de datos.
La política contempla excepciones puntuales para la IA destinada a alumnos con necesidades educativas especiales o estudiantes multilingües, y el Departamento de Educación conformará un grupo de trabajo con docentes, funcionarios electos, expertos y representantes sindicales. La comisión deberá entregar un informe en abril de 2027 que servirá como base para la futura política de IA en las escuelas de la ciudad.
Aunque la moratoria es de un año, sus implicaciones podrían extenderse mucho más allá. Nueva York es observada de cerca por el resto de Estados Unidos en materia de política educativa, por lo que la decisión podría sentar precedente en otros distritos. Con el curso escolar a punto de comenzar, el gran experimento es claro: devolver a los niños al aprendizaje entre humanos antes de que la IA se convierta, según los críticos, en un atajo que reemplace el pensamiento propio.
