La ciudad de Nueva York aprobó una nueva tasa impositiva sobre segundas residencias, conocida como 'pied-a-terre tax', con el objetivo de reducir el déficit presupuestario. La medida, aprobada por los legisladores estatales, entrará en vigor en 2026 y afectará a apartamentos de lujo valorados en más de 1 millón de dólares. Esta iniciativa busca recaudar fondos para cerrar la brecha presupuestaria de la ciudad, generando una polémica significativa entre la élite inmobiliaria. La imposición se aplicará en dos fases. En los primeros dos años (2026-2028), los impuestos oscilarán entre un 4% y un 6,5% según el valor de la propiedad. A partir de 2029, tras una revaluación de los inmuebles, las tasas se reducirán drásticamente a un 0,8% hasta el 1,3%. El caso emblemático es el del magnate Ken Griffin, cuyo impuesto sobre su apartamento en Central Park South podría triplicarse, pasando de 858.000 dólares a más de 4 millones. Se espera recaudar 500 millones de dólares.
Nueva York impone tributo a segundas residencias de lujo
