El Orleans Parish Communication District (OPCD) de Nueva Orleans ha empezado a probar la herramienta AI Emergency Call Triage, desarrollada por Carbyne, para gestionar el volumen de llamadas al 911, que supera el millar diario. El sistema evalúa las llamadas entrantes y desvía automáticamente a un agente de inteligencia artificial a quienes llaman sobre un mismo incidente, proporcionándoles información o actualizaciones. Si la consulta no está relacionada, la llamada se transfiere a un despachador humano. El OPCD subraya que la IA no atenderá emergencias, solo redirigirá llamadas a personal humano.
La medida llega tras la implementación, en abril, de un sistema de IA para responder llamadas no urgentes al 311, ya que el 50% de esas consultas son solicitudes de información, según GovTech. La ciudad busca así descongestionar la central y reducir los tiempos de respuesta ante picos de llamadas por un mismo suceso.
Expertos y medios especializados, como Police1, advierten de riesgos asociados a la automatización: posibles sesgos si el sistema se entrena con datos históricos sesgados, dificultades para entender acentos, dialectos y variantes de habla, y necesidad de supervisión humana, regulación algorítmica y ciberseguridad robusta para garantizar resultados fiables.
