Investigadores han identificado nueva evidencia de cámaras ocultas en la tumba de Tutankamón (KV62), un hallazgo que podría resolver el misterio sobre el destino de Nefertiti. El estudio, publicado en las Occasional Papers of the Amarna Royal Tombs Project, combina análisis geofísicos, incluyendo radar de penetración en el suelo (GPR) y técnicas de microgravedad, con datos históricos. Mamdouh Eldamaty, arqueólogo de la Universidad de Ain Shams, lidera el equipo que concluye que existe un complejo de corredores y salas que predata la enterración del faraón. George Ballard, ingeniero estructural, señala que los datos muestran un pasillo de dos metros de ancho con escombros, una característica que equipos anteriores ignoraron al buscar vacíos grandes. Si la tumba de Nefertiti se confirma, sería uno de los descubrimientos arqueológicos más transformadores de la era moderna. La decisión de proceder con perforaciones de precisión para desplegar tractores miniatura con cámaras recae en el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, con una posible ejecución en noviembre. Aunque la mayoría de los expertos en geofísica, como Christopher Gaffney y Peter Styles, encuentran el hallazgo plausible, advierten que la información aún no permite conclusiones definitivas. El proyecto requiere la aprobación de las autoridades egipcias para acceder a los datos completos y realizar las excavaciones no invasivas propuestas.
