El desarrollador NTDEV ha logrado ejecutar Windows 11 26H2 con solo 128 MB de memoria RAM, una cantidad 32 veces inferior a los 4 GB que Microsoft exige oficialmente para el funcionamiento básico. Este logro, realizado mediante una instalación recortada que elimina o desactiva numerosos componentes y servicios, permite al sistema operativo cargar el escritorio, abrir el Explorador de archivos, desplegar el menú Inicio y ejecutar el Bloc de notas clásico. Aunque la demostración muestra cierta capacidad para trabajar con varias aplicaciones simultáneas, el rendimiento es extremadamente lento, lo que limita su utilidad práctica para el día a día. El experimento se enmarca en la tendencia de optimización de recursos del sistema, siguiendo a otros proyectos como Pico11, que ha reducido el tamaño de la imagen de instalación para caberla en un CD-ROM. Estos logros ilustran la distancia entre la capacidad técnica de arrancar un sistema y su viabilidad como herramienta de uso cotidiano, destacando el alto coste en prestaciones y compatibilidad que conlleva la eliminación de funciones estándar de Windows.
