Nothing CMF presenta los Clip Pro, sus primeros auriculares de oído abierto

Fuentes: theverge.com, Nothing CMF is launching its first open earbuds

Nothing, a través de su submarca económica CMF, ha presentado los CMF Clip Pro, sus primeros auriculares de oído abierto (open earbuds), un formato que permite escuchar música sin bloquear el canal auditivo y mantener la conciencia del entorno. El dispositivo llega al mercado estadounidense con un precio de 99 dólares, aunque a los pocos días de su lanzamiento ya podía encontrarse en oferta por 79 dólares, según recoge The Verge.

Los Clip Pro están disponibles en tres combinaciones de color: blanco, negro y naranja, descritos oficialmente como gris claro, gris oscuro y coral. Cada auricular pesa apenas 6,5 gramos y presenta un diseño de clip flexible pensado para adaptarse a distintas formas de oreja sin ejercer presión sobre el hélix. Según la marca, esto permite usarlos "incluso durante horas" sin molestias, una característica que la review de The Verge confirma como el punto fuerte del producto. El periodista destaca que el formato de clip es especialmente adecuado para personas que no toleran los auriculares intraurales.

En el apartado sonoro, los Clip Pro integran un driver de 10,8 milímetros y son compatibles con los códecs LDAC, AAC y SBC para streaming inalámbrico de alta calidad. Nothing ha desarrollado la llamada "Ultra Bass Technology", una tecnología diseñada para compensar la pérdida natural de graves que sufren los auriculares de oído abierto por la ausencia de sellado en el canal auditivo. De fábrica, los auriculares aplican un realce de graves que, según la review, no resulta excesivo a pesar de la tendencia de otros productos de Nothing a saturar las frecuencias bajas. El sonido es valorado como bueno para un dispositivo de clip, aunque la propia reseña advierte que no son adecuados para escucha crítica y que las diferencias con audio de alta resolución LDAC son apenas perceptibles en este formato abierto. La aplicación Nothing X incluye un ecualizador de tres bandas, aunque la review señala que su manejo resulta confuso: subir un deslizador no siempre refuerza la frecuencia correspondiente, sino que puede atenuar otras.

La autonomía alcanza las 10 horas de reproducción continua y casi 33 horas combinando los auriculares con su estuche de carga, que incorpora un dial inteligente ("Smart Dial") para controlar volumen, reproducción, llamadas y emparejamiento sin necesidad de desbloquear el teléfono. Sin embargo, la review considera este dial más un capricho que una función práctica: la falta de resistencia hace que el volumen cambie accidentalmente en el bolsillo, lo que llevó al autor a desactivarlo y depender de los botones físicos en las cápsulas o del propio teléfono. El estuche admite Bluetooth 5.4, conexión multipunto para alternar entre dos dispositivos, Google Fast Pair y Microsoft Swift Pair. Los Clip Pro cuentan con certificación IP54, que los protege del polvo y salpicaduras, pero no de inmersión.

En llamadas, los cuatro micrófonos integrados filtran el ruido ambiental con un noise gate agresivo que, según la prueba, puede cortar el final de algunas palabras. A volúmenes normales, en exteriores, la voz se transmite con claridad, pero los usuarios con voz suave pueden experimentar problemas de inteligibilidad.

El contexto competitivo es relevante: el segmento de auriculares de clip, popularizado por marcas como Bose, Sony y Shokz, suele situarse por encima de los 200 dólares. CMF, conocida por dispositivos en la franja de 40 a 60 dólares, rompe esa barrera al situar los Clip Pro en los 99 dólares, el mismo precio que los Nothing Ear 3A, aunque con menos funciones y ya en oferta real por 79. La review concluye que, dentro de las limitaciones inherentes al diseño de clip —pérdida de respuesta en graves, fuga de sonido a volumen alto, dependencia del ajuste—, los CMF Clip Pro ofrecen un equilibrio notable entre precio y calidad, y resultan especialmente recomendables para quienes priorizan la comodidad y la conciencia situacional por encima de la fidelidad sonora absoluta.