Anthony DelRosario lleva años recorriendo las calles de Nueva Orleans con su bicicleta y una cámara para documentar la rotulación pintada a mano de peluquerías, iglesias, tiendas de barrio y bares. Bautizó ese archivo como NOLA 'Nacular, un juego de palabras con 'vernacular', porque esos letreros son la lengua vernácula del vecindario, tan identificable como la música, la gastronomía o las expresiones locales. Su trabajo funciona como un registro visual del patrimonio gráfico de la ciudad, con especial atención al estilo 'block' y al 'script', y al modo en que cada pintor deja un trazo inconfundible.
Después del huracán Katrina, DelRosario pasó de observar la cultura que quería preservar a sostenerla. Conoció al legendario rotulista Lester Carey, pintor de Central City, y comenzó a llevarle madera contrachapada, pinceles y encargos; también fabricó camisetas para recaudar dinero y colaboró con Defend New Orleans en otra línea de productos. Tras la muerte de Carey en 2017, DelRosario y el diseñador Steven Achord subieron a la web una colección de fuentes tipográficas basadas en su caligrafía, disponibles gratis, para mantener vivo su estilo. El artículo repasa además a otros artistas como Tom White, formado en los años setenta en la John McCrady Art School de Bourbon Street, y Pam Collins, que durante treinta y un años pintó señalética oficial para el Ayuntamiento, incluidos los carteles del Mardi Gras en Gallier Hall.
NOLA 'Nacular es a la vez proyecto documental y galería: desde 2023 ocupa un lado de la casa 'shotgun' de DelRosario en Magazine Street, donde expone obra, programa conciertos y, ocasionalmente, recibe a Collins pintando rótulos personalizados. Su autor se autodefine como 'etnosignicólogo' y advierte de la amenaza que suponen los carteles digitales y la inteligencia artificial: 'el vecindario pierde algo', afirma, porque la rotulación artesanal no solo informa, también da voz al barrio.
