Ensayo adaptado de una conferencia en Software Should Work 2026 que reflexiona sobre el pesimismo tecnológico a través de la metáfora de la "pastilla negra". El autor parte de la cultura "incel" —jóvenes frustrados en sus relaciones sentimentales cuya comunidad se volvió tóxica porque quienes mejoraban la abandonaban, dejando solo a los más desesperados— para describir el "black pill" como una mezcla de nihilismo, depresión y rabia que puede llevar a la violencia. Relata cómo él mismo salió de esa espiral gracias a un consejo, problemático en sus orígenes, de los "pick up artists": en vez de obsesionarse con el resultado, trabajar en ser atractivo para todos, cultivar amistades y crear experiencias significativas. Concluye que los jóvenes son capaces de separar las ideas buenas de las malas cuando conviven.
En la segunda parte, traslada el argumento al software: los ingenieros ya saben hacerlo funcionar, pero existe una oposición no técnica (jefes, prioridades de negocio) que lo impide. Introduce el concepto de "desobediencia benévola" —pedir perdón en vez de permiso, trabajar en secreto, plantar ideas en la dirección— como forma de resistencia cotidiana del programador. El texto se interrumpe al iniciar la explicación de esta última estrategia.
