El autor reflexiona sobre la creciente práctica de incluir en blogs personales mensajes que piden donaciones, como «Buy me a coffee». Argumenta que esta tendencia contradice el espíritu libre y no comercial de la web independiente, donde muchos usuarios buscan escapar de la publicidad y la mercantilización. Reconoce que los creadores merecen compensación, pero sostiene que no toda expresión creativa debe convertirse en una fuente de ingresos. Señala la desigualdad entre la remuneración de programadores y artistas, aunque aclara que ese no es el lugar para abordarla. El ensayo compara los costes reales de mantener un blog —como su propio dominio de 4 € al año— con la idea de alcanzar el punto de equilibrio. Incluso en blogs con gastos mensuales de 10 €, el ingreso potencial máximo sería de céntimos, similar a invertir en un fondo de bajo riesgo. Por tanto, convertir un blog en un negocio rentable es una quimera; las aficiones cuestan dinero y es mejor aceptarlo que buscar un beneficio intangible. El texto invita a preservar los blogs como un espacio libre de la lógica capitalista, donde prime la conexión y la libertad de expresión.
No pagaré por tu café: crítica al lucro en los blogs
Fuentes:
No, I Won't Buy You A Coffee
