La Electronic Frontier Foundation (EFF) advierte en un artículo de opinión que las leyes de verificación de edad que se aprueban en varios continentes esconden, bajo la justificación de proteger a menores, un sistema obligatorio de identificación biométrica para todos los usuarios. La organización sostiene que estas normas, presentadas como "aseguramiento de edad", exigen en la práctica documentos oficiales o escaneos faciales que revelan nombre completo, fecha de nacimiento, número de documento y un mapa tridimensional del rostro, datos que ningún usuario puede resetear como una contraseña.
El texto denuncia que las bases de datos creadas por estas verificaciones se convierten en honeypots vulnerables a filtraciones, como demostró el caso Equifax, y que los adolescentes sortearán los controles igual que esquivan cualquier otra restricción, citando el caso de cuentas pre-verificadas vendidas en eBay tras el despliegue de Roblox. La EFF argumenta que, al segmentar a los usuarios por edad, se crea paradójicamente un índice de menores que facilita la labor de los depredadores y empuja a los jóvenes hacia rincones de internet menos moderados.
La organización concluye con un llamado a la desobediencia civil: negarse a subir la foto, cerrar las cuentas que lo exijan y promover un boicot colectivo que muestre a las plataformas que su modelo de negocio depende de la cooperación masiva de los usuarios. "La única palabra que no pueden esquivar es 'no'".
