Niño diseñó montaña rusa para Disneyland a los 10 años

Fuentes: I pitched a roller coaster to Disneyland at age 10 in 1978

Esta es la historia inspiradora de Kevin Glikmann, un niño de 10 años que en 1978 diseñó un modelo de montaña rusa con cuatro loops, llamado "Quadrupuler", y lo envió a Disneyland. La historia ilustra la importancia de la creatividad infantil, la persistencia y la validación temprana en el desarrollo de la innovación.

Después de quedar fascinado por la montaña rusa Space Mountain, Kevin se preguntó por qué no existía una con loops. Aunque inicialmente dudó de la viabilidad, su curiosidad lo llevó a investigar y a diseñar su propia versión, inspirándose en la atracción "Spin Out". Descubrió que Magic Mountain estaba construyendo una montaña rusa con un loop, la "Revolution", pero eso no lo desanimó; su diseño tenía cuatro loops. Con gran meticulosidad, construyó un modelo detallado utilizando balsa y plástico termoplástico, superando desafíos como la dificultad de doblar la balsa y el peligro de quemar la casa al fundir el plástico. Su proceso de construcción se basó en la filosofía de "un pedazo a la vez", demostrando una notable perseverancia.

Kevin envió su modelo y planos a Disneyland, y para su sorpresa, recibió una respuesta de WED Enterprises, la división de diseño e "Imagineering" de Walt Disney Productions. La carta, firmada por Tom Fitzgerald, reconoció el diseño de Kevin y lo relacionó con la construcción de Big Thunder Mountain Railroad. Esta validación, lejos de desanimarlo, impulsó su confianza y espíritu inventivo. La experiencia le enseñó a no rendirse ante el rechazo, una lección que aplicaría en sus futuros proyectos, incluyendo una versión modificada del cubo de Rubik y varios juegos de mesa.

La historia de Kevin es un ejemplo de cómo la validación temprana, incluso de una fuente como Disneyland, puede tener un impacto duradero en la autoestima y la motivación de un niño. Demuestra que la curiosidad, la persistencia y la capacidad de aprender de los errores son fundamentales para la innovación, y que incluso las ideas más descabelladas pueden tener el potencial de inspirar y crear algo extraordinario. La experiencia le proporcionó una resiliencia que le ha servido en su carrera actoral, una industria también marcada por el rechazo. La historia resalta la importancia de fomentar la creatividad y la perseverancia en los niños, y de reconocer el valor de sus ideas, sin importar cuán simples o inmaduras puedan parecer.