El servicio de niñeras nocturnas, conocido como 'night nannies', está experimentando un crecimiento significativo en Europa, donde profesionales con formación en puericultura trabajan entre las 21:00 y las 07:00 para cuidar a los bebés y permitir a los padres descansar. Esta figura, que cobra entre 180 y 260 euros por noche, ha sido reconocida por su extensión más allá de las familias de élite, extendiéndose a profesionales que buscan apoyo durante la primera semana tras el parto. El fenómeno se enmarca en un cambio estructural de la maternidad, donde el descanso se percibe como un activo vital para la salud mental y el rendimiento laboral. Empresas como la startup londinense citada por el Financial Times ya ofrecen este servicio a sus empleados para reducir las bajas por maternidad. La demanda refleja una creciente conciencia sobre la importancia del sueño para la recuperación postparto, un sector que en 2018 ya mostraba signos de madurez con agencias especializadas en Reino Unido.
