El nuevo Surface Laptop 13 pulgadas básico de Microsoft cuesta 950 dólares y solo incluye 8 GB de memoria RAM, la mitad que el modelo de 2024, que se vendía por 900 dólares. La reseña de The Verge concluye que esa cantidad de RAM resulta insuficiente para Windows 11 en 2026: con un uso cotidiano moderado, como una videollamada en Teams, unas diez pestañas en Chrome, Slack y Signal, el equipo se bloquea varios segundos varias veces al día. Tras un reinicio limpio, el propio sistema consume ya 4,2 GB, el mínimo exigido por Microsoft, lo que deja un margen muy escaso para aplicaciones.
El hardware se mantiene sólido respecto a la generación anterior: buen teclado, trackpad preciso, webcam nítida y batería de unas diez horas, con un procesador Snapdragon X Plus de ocho núcleos algo más rápido. Sin embargo, los cuellos de botella provocados por la memoria lastran la experiencia. Microsoft había prometido mejorar el rendimiento de Windows 11 en equipos de gama baja, pero ni siquiera en su propio portátil insignia consigue una experiencia fluida con 8 GB.
La crisis de precios de la memoria RAM, que la propia Microsoft ha contribuido a alimentar con su apuesta por la inteligencia artificial, amenaza con extender los equipos de 8 GB en el catálogo de fabricantes como Dell, Acer y Asus. The Verge recomienda gastar más y adquirir al menos 16 GB de RAM, buscar equipos reacondicionados o, como salida más cómoda, pasarse al MacBook Neo de Apple, que por 250 dólares menos gestiona mejor la multitarea con la misma cantidad de memoria.
