Nexterity, una startup seleccionada para TechCrunch Disrupt, ha desarrollado un robot controlado a distancia diseñado para automatizar el enrosado de tuberías, una tarea física y peligrosa en la industria del petróleo, gas y petroquímica. La solución, impulsada por Lindsey Elliott, exingeniera de ExxonMobil, busca resolver la escasez de mano de obra y reducir las lesiones en los trabajadores, quienes suelen trabajar jornadas extenuiantes en condiciones adversas.
El dispositivo se compone de dos piezas que se ajustan a la tubería y, alimentadas por baterías, se deslizan sobre ella para aflojar y apretar cuatro tornillerías simultáneamente. Elliott destaca que el 80% de las tuberías en el sector tienen un diámetro entre 2 y 8 pulgadas (NPS2 a NPS8), lo que permite una alta repetibilidad ideal para la automatización. El robot es compacto, cabe en una caja de transporte y puede ser operado por un solo trabajador, facilitando su despliegue como equipo de construcción de alquiler.
El mercado potencial abarca sectores diversos, incluyendo tratamiento de aguas, minería, nuclear y fabricación sostenible, donde la infraestructura de tuberías es fundamental. La adopción de esta tecnología podría transformar significativamente la productividad y seguridad en el sector de la instalación de tuberías en Norteamérica.
