El gobernador de California, Gavin Newsom, firmó el miércoles una serie de leyes y una orden ejecutiva diseñadas para proteger a los trabajadores del estado frente a los riesgos de la inteligencia artificial, incluyendo la pérdida de empleo y la vigilancia laboral. Estas nuevas regulaciones prohíben a los empleadores utilizar datos biométricos para predecir el estado emocional de los empleados, obligan a notificar por escrito a los trabajadores si la IA es responsable de despidos masivos y impiden usar la tecnología para decidir el despido individual. Además, Newsom firmó una orden ejecutiva que exige a las agencias estatales seguir utilizando el término "inteligencia artificial" en lugar de "superinteligencia", una directiva que el presidente Donald Trump había ordenado a los diplomáticos de EE. UU. El gobernador criticó duramente la falta de regulación federal por parte de Trump, quien afirmó que los líderes tecnológicos han firmado un acuerdo voluntario para "autopolizarse" el desarrollo de la IA. En su conferencia de prensa, Newsom destacó la necesidad de actuar sin liderazgo federal y dejó abierta la posibilidad de convocar una sesión especial del legislativo. La reunión tuvo lugar el último día de Newsom antes de su renuncia en enero, momento en el que también firmó una ley para crear un programa de créditos fiscales que ayude a las organizaciones de noticias a contratar y retener periodistas. El gobernador también abordó la próxima elección de 2028, argumentando que es esencial recuperar el control de la Cámara de Representantes para garantizar una elección justa, y expresó su apoyo a Kamala Harris si se postula para la presidencia, aunque no ha establecido una fecha límite para su propia candidatura.
