Netflix sopesa integrar en su app las suscripciones de Peacock y Fox One

Fuentes: Netflix considers integrating Peacock and Fox One subscriptions into its app, muycomputer.com

Netflix sopesa integrar en su app las suscripciones de Peacock y Fox One

Los directivos de Netflix han considerado la posibilidad de incorporar servicios de streaming de terceros dentro de su propia aplicación, con Peacock y Fox One como las plataformas inicialmente barajadas, según informó The New York Times. Aunque por el momento no existe ningún acuerdo inminente, las conversaciones reflejan un giro estratégico significativo para una compañía que hasta ahora ha construido toda su experiencia alrededor de su propio catálogo.

La idea abre interrogantes fundamentales sobre el modelo de integración. Una opción pasaría por incorporar contenidos puntuales de otros proveedores mediante acuerdos de distribución; la otra, mucho más ambiciosa, consistiría en permitir que los usuarios contratasen suscripciones completas a servicios rivales desde la propia aplicación de Netflix y accediesen a ellos sin salir de la plataforma. Las fuentes que han revelado las conversaciones no aclaran cuál de los dos modelos se está estudiando, y la diferencia resulta determinante para entender hasta dónde podría llegar el cambio.

El movimiento no sería inédito en el sector. Amazon Prime Video lleva años ofreciendo la posibilidad de contratar suscripciones adicionales a servicios y canales de terceros, cobrarlas desde la misma cuenta y reproducir sus contenidos dentro de la propia aplicación. Cada proveedor decide qué títulos incluye, pero para el usuario la experiencia queda centralizada, lo que elimina uno de los mayores inconvenientes del streaming actual: tener que buscar constantemente en qué aplicación se encuentra cada contenido. Roku también ha explorado esta vía. YouTube, por su parte, anunció que incluirá acceso a Peacock como parte de su suscripción Premium el próximo año.

Para Netflix, adoptar un modelo similar supondría un cambio de filosofía considerable. Hasta ahora la plataforma únicamente ha participado en paquetes comerciales junto a otros servicios, como el acuerdo con Comcast para el paquete StreamSaver que agrupa Netflix, Peacock y Apple TV+, pero no ha intentado convertirse en el lugar desde el que se contratan y consumen catálogos rivales. Si diese el paso, la compañía seguiría produciendo y distribuyendo sus propias películas y series, pero se transformaría también en una puerta de entrada al streaming en general.

El precedente más concreto de esta nueva dirección ya funciona en Francia. Desde el 19 de junio, los abonados franceses pueden acceder directamente a los canales en directo de TF1, TMC, TFX, TF1 Séries Films y LCI, además del contenido bajo demanda de TF1+, sin necesidad de contratar TF1+ por separado. La integración va más allá de un simple acceso directo: estos programas aparecen dentro de funciones habituales de Netflix como «Seguir viendo», «Mi lista» y los rankings Top 10.

Los primeros resultados parecen haber convencido a la dirección. Greg Peters, codirector ejecutivo de Netflix, calificó en la conferencia de resultados de julio los resultados de la colaboración con TF1 como «prometedores» y aseguró que la compañía consideraría acuerdos adicionales si benefician a los usuarios, al socio y a la propia Netflix. La posible incorporación de Peacock o Fox One debe entenderse en ese contexto: no existe un plan cerrado, pero la empresa ya ha comprobado sobre el terreno cómo funciona cuando contenido de un tercero se integra en su experiencia habitual.

La estrategia presenta ventajas para ambas partes. Netflix conseguiría que sus usuarios pasasen más tiempo dentro de su aplicación y reforzaría su posición como punto de partida para descubrir entretenimiento, mientras que servicios con audiencias más pequeñas accederían a una base de usuarios masiva y al sistema de recomendación que la plataforma lleva años perfeccionando. YouTube, considerado el mayor rival de Netflix según analistas, ha dado un paso similar al asociarse con Peacock, lo que sugiere una tendencia sectorial hacia la agregación.

Quedan, no obstante, numerosas incógnitas: cómo se repartirían los ingresos, quién controlaría la relación comercial con el abonado, qué ocurriría con los datos de uso, cómo se integraría la publicidad y si los acuerdos se limitarían a mercados concretos. Peacock y Fox One no deben interpretarse automáticamente como futuras incorporaciones globales. Tampoco está claro si Netflix vendería suscripciones a otros servicios o simplemente añadiría su contenido.

El movimiento, de materializarse, tendría una lógica de mercado considerable. Durante años, la guerra del streaming empujó a cada compañía a construir su propio jardín cerrado, y el resultado ha sido una colección creciente de aplicaciones, cuentas y catálogos fragmentados. Amazon entendió que también existe negocio en ordenar ese caos, y Netflix parece estar empezando a plantearse una dirección parecida. Si finalmente da el paso, la transformación sería significativa: la plataforma dejaría de competir únicamente por conseguir que veamos sus contenidos y empezaría también a competir por convertirse en la aplicación desde la que decidimos qué ver, independientemente de quién lo haya producido.

Por ahora, el escenario más probable es una expansión gradual del modelo TF1 a otros mercados y socios, con Peacock y Fox One como candidatos plausibles pero sin compromisos firmes. El sector observa atento: si Netflix consolida esta estrategia, podría acelerar una nueva fase del streaming en la que el valor competitivo resida menos en poseer contenido exclusivo y más en controlar el acceso al conjunto de la oferta.