Netflix ha alcanzado un acuerdo de licencia global con AMC Global Media valorado en 500 millones de dólares para emitir todo el universo de 'The Walking Dead', una de las franquicias más longevas y rentables de la televisión. El pacto, anunciado el jueves junto a los resultados trimestrales de AMC, concede a Netflix derechos de streaming co-exclusivos sobre la serie original y sus seis spin-offs, sumando un total de 371 episodios. Entre las producciones incluidas se encuentran 'Fear the Walking Dead', 'Daryl Dixon', 'Dead City', 'The Ones Who Live', 'World Beyond' y 'Tales of the Walking Dead'.
El acuerdo marca un cambio significativo en la relación entre ambas compañías: Netflix dejará de ser el hogar exclusivo en Estados Unidos —donde lo era desde 2011— para compartir la emisión con AMC+, servicio de streaming del propio grupo. Además, la disponibilidad se extiende a nuevos mercados como Reino Unido, Italia, Australia y Nueva Zelanda. AMC+ confirmó posteriormente que España también queda incluida en el pacto, pese a que el comunicado inicial no lo mencionaba.
Según datos publicados por Xataka, el pago se estructurará de forma escalonada: Netflix abonará unos 25 millones de dólares en lo que resta de 2026, alrededor de 100 millones anuales entre 2027 y 2030, y liquidará el saldo restante en 2031, cuando expire la licencia y los derechos regresen a AMC. La plataforma mantendrá, en cualquier caso, la exclusividad temporal de cada nueva temporada o spin-off en AMC+ antes de que aterricen en su catálogo.
La cifra de 500 millones de dólares sitúa a este contrato entre los más caros de la historia reciente en licencias de televisión. Por comparativa, HBO Max pagó 425 millones de dólares por 'Friends' en 2020. La apuesta de Netflix por una franquicia veterana contrasta, en apariencia, con su estrategia de superproducciones originales, pero responde a una lógica de mercado bien documentada: los datos recientes sugieren que muchos suscriptores no permanecen fieles a las novedades más allá de la primera o segunda temporada, mientras que las series consolidadas con cientos de episodios garantizan un visionado prolongado y sostenido.
Casos como 'Suits' —que en 2023 se convirtió en la serie más vista de la plataforma con una promoción mínima— o 'La Brea', que según Nielsen superó los 4.000 millones de minutos de visionado en mayo de 2026, ilustran el poder de los títulos de catálogo para captar audiencia. 'The Walking Dead' se suma así a otras operaciones estratégicas de Netflix, como los acuerdos para retener 'The Office' o la reciente incorporación de 'Sesame Street', con el objetivo declarado de ofrecer cabeceras capaz de disfrutar de una segunda vida gloriosa en la plataforma.
El movimiento también supone un balón de oxígeno para AMC Networks, que atraviesa un trimestre complicado. Los ingresos por licencias de contenido cayeron un 34% interanual, hasta 56 millones de dólares, y el beneficio operativo ajustado de su división doméstica se desplomó un 52%, hasta 61 millones. Los ingresos totales descendieron un 9% hasta los 547 millones. Frente a este escenario, los pagos escalonados de Netflix —sumados al hecho de que AMC+ retendrá la serie unos meses antes de cederla a la competencia— permitirán a la compañía inflar sus propias cifras de streaming, que ya crecieron un 6% interanual hasta los 180 millones de dólares y representan más de un tercio de sus ingresos domésticos.
De cara al futuro, los suscriptores de Netflix de todo el mundo podrán acceder a partir de 2027 a toda la oferta de spin-offs de la franquicia. Mientras tanto, 'Dead City' estrena su tercera temporada y los fans aguardan el final de 'Daryl Dixon', previsto también para 2027. Con la franquicia plenamente activa y un acuerdo que blinda su explotación durante casi una década, Netflix consolida una de las maniobras de contenido más ambiciosas de su historia reciente, en un momento en que la guerra del streaming da paso a una etapa de convergencia donde el contenido ajeno ha dejado de ser tabú.
