El documental NAZA, dirigido por Yuval Abraham y Rachel Szor, ofrece una exposición devastadora de la política de genocidio de Israel en Gaza, superando en impacto a la anterior película No Other Land. El film, que se centra en las operaciones militares israelíes, revela cómo el ejército utiliza el término militar 'NAZA' para deshumanizar a las víctimas civiles, reduciendo la pérdida de vidas a una estadística fría. A través de entrevistas nocturnas con 24 miembros de las élites militares israelíes, cuyas identidades se ocultan, el documental detalla cómo estos soldados dirigen drones letales y escuchan las comunicaciones de los gazatíes, incluyendo a niños, antes de lanzar misiles. Los testimonios muestran una desconexión moral alarmante, donde los militares describen las operaciones como entretenimiento similar a los videojuegos y justifican sus acciones bajo la obediencia al sistema. Además, el film expone la destrucción deliberada de la infraestructura en Gaza para asegurar que no haya supervivientes que regresen, confirmando la intención de limpieza étnica. A pesar de la distancia geográfica entre Tel Aviv y Gaza, los soldados mantienen una conexión directa con el sufrimiento de las víctimas, lo que evidencia una normalización de la violencia. La película destaca por su tono neutro y sistemático, logrando una mayor urgencia informativa que sus predecesoras al mostrar la mecánica interna de la deshumanización institucionalizada.
