NASA evalúa seriamente enviar a la Luna el modelo de ingeniería a escala real del rover Perseverance, apodado "Promise", para acelerar la exploración del polo sur lunar. El vehículo, de aproximadamente una tonelada, se encuentra en el Jet Propulsion Laboratory de California, donde se utiliza como banco de pruebas para validar comandos y maniobras antes de enviarlos a Perseverance en Marte. Equipado con un generador termoeléctrico de radioisótopos (MMRTG), funcionaría con plutonio-238 y podría atravesar terrenos difíciles y sobrevivir a la noche lunar, a diferencia de los rovers lunares actuales dependientes de energía solar. Por su tamaño, el aterrizaje requeriría el módulo Blue Moon de Blue Origin o la Starship de SpaceX. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, confirmó la propuesta durante la actualización mensual del programa de base lunar, junto con Carlos García-Galán, responsable de la iniciativa. Ambos destacaron que un rover con RTG nuclear permitiría recorridos extensos hacia zonas permanentemente sombreadas, consideradas claves para futuras misiones tripuladas y para la búsqueda de hielo de agua. La NASA dispone de un MMRTG con plutonio-238 que actualmente se está degradando sin uso, lo que añade urgencia al plan. Si finalmente se aprueba, la misión reutilizaría hardware ya construido sin coste adicional de fabricación.
