Los delegados de casi 200 países alcanzaron un acuerdo clave sobre un nuevo plan de acción para la naturaleza durante las negociaciones en Ereván, Armenia, tras casi dos semanas de diálogos. El presidente de la reunión, Hambardzum Matevosyan, confirmó que se han resuelto los puntos fundamentales, aunque el texto completo aún no está disponible. Este acuerdo se produce en un contexto crítico: la ONU indica que el mundo está en una sexta extinción masiva, con tasas de desaparición de especies 100 veces superiores a la natural, y que solo uno de los 24 objetivos del Global Biodiversity Framework de 2022 está en camino de cumplirse para 2030.
A pesar del acuerdo, la financiación sigue siendo el principal obstáculo. En 2022, los países prometieron invertir 30.000 millones de dólares en la recuperación de la naturaleza y movilizar 170.000 millones adicionales de fuentes privadas. Sin embargo, la ONU señala que muchas naciones están desviando la ayuda internacional hacia presupuestos de defensa y para gestionar choques energéticos, lo que impide alcanzar las metas establecidas. Durante la reunión, se comprometieron más de 1.000 millones de dólares, con la mitad proviniendo de filántropos, incluyendo la organización Re:wild de Leonardo DiCaprio.
Además, se identificaron dificultades en la reducción de subsidios a industrias dañinas para el medio ambiente, como la pesca industrial, y en el fondo Cali, destinado a financiar el uso de material genético ambiental. También surgieron tensiones políticas sobre la aprobación de informes científicos, con países como Arabia Saudita y Rusia frustrando el proceso, lo que ha generado críticas por parte de expertos como el profesor David Lee de la Universidad de Manchester, quien calificó la situación como una maniobra política flagrante que afecta a la integridad científica.
