Derek Webb, músico independiente y cofundador de NoiseTrade, sostiene que regalar música a cambio de datos de contacto del oyente genera más ingresos y relaciones más sólidas con los fans que venderla en iTunes o cederla a plataformas de streaming como Spotify. El artículo explica cómo los costes de producción y distribución musical han caído a mínimos históricos, lo que ha permitido a los artistas de clase media vivir de su oficio, aunque a costa de competir en un mercado saturado donde el problema ya no es acceder a un estudio, sino destacar entre miles de propuestas.
Webb describe el desplazamiento del negocio musical desde la cabeza de la curva de ventas, dominada por unos pocos superventas, hacia la "larga cola", formada por miles de artistas de nicho cuyas ventas agregadas superan a las del reducido grupo de cabecera. En ese contexto, NoiseTrade, creado en 2008, intercambia descargas gratuitas por correo electrónico y datos de los usuarios, lo que permite a los músicos cultivar audiencias directas sin depender de intermediarios como Facebook, MySpace o las discográficas.
El texto critica con cifras el modelo de Spotify: el autor recibe 0,00029 dólares por reproducción, lo que equivale a unas 3.500 escuchas para ganar un dólar, frente a una sola compra en iTunes. Webb argumenta que el streaming funciona de facto como una tienda que canibaliza las ventas, ofrece a los artistas ingresos prácticamente nulos y no genera ningún vínculo con el oyente. Por eso prefiere incluso la descarga ilegal, que al menos hace consciente al usuario del perjuicio al creador. Su conclusión es que la música gratuita, combinada con la recopilación de datos de los fans, es la estrategia más rentable y sostenible para los músicos independientes.
