Más de una quincena de candidatos a cargos públicos en Estados Unidos han firmado el llamado Pacto de la IA, una iniciativa promovida por el Political Integrity Project que recoge cinco compromisos en torno a la regulación de los centros de datos y la seguridad de los modelos de inteligencia artificial. El pacto incluye exigencias como la realización de revisiones obligatorias de seguridad para los modelos de IA, la creación de un dividendo por IA para los trabajadores y el respaldo a políticas que permitan a consumidores y empresas demandar por los daños causados por estos sistemas.
Entre los firmantes figuran el independiente Dan Osborn, candidato al Senado en Nebraska; el diputado demócrata por Tennessee Justin Pearson, conocido por su oposición a la contaminación generada por los centros de datos de SpaceX, y la representante estatal texana Gina Hinojosa, rival del gobernador Greg Abbott. El documento no aboga por una moratoria total, sino por vetar exenciones fiscales y acuerdos opacos para los grandes proyectos.
La propuesta surge en un contexto de creciente rechazo ciudadano al impacto ambiental y al secretismo de los centros de datos, que ya ha provocado moratorias temporales en estados como Texas, gobernado por el republicano Abbott. La Casa Blanca ha impulsado por su parte revisiones voluntarias de seguridad y compromisos no vinculantes con grandes tecnológicas, medidas que los impulsores del pacto consideran insuficientes.
