El sistema de alertas sísmicas de Android (AEA), basado en los acelerómetros de los teléfonos inteligentes, envió avisos a 11,4 millones de personas durante los terremotos que sacudieron Venezuela la semana pasada. Según datos de Google publicados por The New York Times, los sensores detectaron las sacudidas tres segundos después del inicio del primer seísmo y, seis segundos más tarde, comenzaron a enviar notificaciones a los dispositivos situados en la zona más afectada. Tras otros seis segundos, la advertencia se amplió a un área mayor que incluía la capital, Caracas, hasta alcanzar millones de equipos adicionales seis segundos después.
El terremoto principal tuvo una magnitud de 7,5 y fue precedido por otro de 7,2, según las autoridades locales. Hasta el momento, el balance oficial de víctimas mortales asciende a 1.450, aunque una plataforma no oficial de búsqueda de desaparecidos registra más de 47.000 personas sin localizar. Más de 70.000 familias necesitan ayuda humanitaria y numerosos residentes duermen a la intemperie o en refugios temporales.
Venezuela carece de un sistema nacional de alerta sísmica, lo que convierte a la red AEA —presentada por Google en 2020— en una herramienta potencialmente decisiva para zonas alejadas del epicentro, donde los avisos pueden llegar antes de que se perciban las ondas más destructivas. El alcance real de esas alertas en la mitigación de daños se desconoce por ahora.
