Más de 10.000 personas, según datos de la organización, participaron en una gran manifestación en Las Palmas de Gran Canaria para defender la democracia y denunciar los desahucios. La convocatoria, respaldada por más de 12.000 firmas ciudadanas, reunió a colectivos sindicales, políticos y ciudadanos en el Auditorio Alfredo Kraus, donde se escuchó el Bella Ciao y se guardó un minuto de silencio por las víctimas de la violencia machista y las personas migrantes fallecidas. La marcha, que atravesó la avenida principal con el calor de Las Canteras, incluía consignas contra el turismo masivo y la especulación urbanística, así como un homenaje a Maricarmen, una mujer desahuciada en Madrid. Participantes de todas las edades, desde peones forestales hasta activistas de 30 años, unieron sus demandas en torno a la necesidad de proteger la vivienda y los derechos sociales frente a la precarización. La intervención de Herminia Fajardo y Leonora Angono, de Regularización ya, destacó la historia colonial como causa de la migración y la necesidad de recuperar el control ciudadano sobre sus barrios. La protesta, con reminiscencias del 15M, terminó con la desmontaje de los equipos de sonido, dejando a la multitud con la sensación de haber visto florecer una semilla de cambio.
