En la búsqueda de entregas de software más rápidas, los equipos suelen fijarse primero en la fase de control de calidad, la llamada "fruta al alcance de la mano". Sin embargo, el artículo publicado en ACM SIGSOFT Software Engineering Notes sostiene que recortar QA no aborda las ineficiencias reales que retrasan los lanzamientos y merman la productividad del equipo de desarrollo. El texto defiende que los verdaderos focos de demora se encuentran en capas más profundas del ciclo de entrega.
Entre los factores identificados están los cambios de última hora en los requisitos, la falta de pruebas tempranas de extremo a extremo, las dependencias entre equipos poco coordinadas, la lentitud en la revisión de código y el exceso de trabajo mecánico o "toil" que recae sobre los desarrolladores. También se mencionan problemas como la acumulación de tareas pendientes, la presión de tiempo mal gestionada y los cuellos de botella en la aprobación de cambios, todos ellos respaldados con referencias a informes de DORA, estudios de Microsoft Research, Uber, Meta, Cloudflare y otros.
La pieza argumenta que mejorar la velocidad de entrega exige revisar la arquitectura organizativa, las prácticas de revisión y la automatización, en lugar de reducir pruebas. En otras palabras, hay que dejar de lado la lógica de la fruta al alcance de la mano y abordar las causas estructurales que ralentizan la entrega de software.
