Más allá de Altamira: la riqueza de las cuevas visitables de Cantabria

Fuentes: Así es la Cantabria subterránea: cuevas visitables más allá de AltamiraT2

Cantabria es famosa en todo el mundo por la Cueva de Altamira, declarada Patrimonio de la Humanidad y referente del arte rupestre, pero su subsuelo guarda otras cavidades visitables de gran valor geológico y arqueológico. El artículo describe cinco cuevas que permiten conocer el patrimonio subterráneo cántabro desde perspectivas distintas: arte paleolítico, formaciones geológicas e historia minera.

El recorrido comienza en El Soplao, una antigua mina de zinc y plomo activa desde el siglo XIX en la Sierra de Arnero, cuyo nombre procede del vocabulario minero por la corriente de aire entre galerías. En su interior, tras acceder en un tren minero, se encuentra un excepcional conjunto de excéntricas, estalactitas y estalagmitas de referencia internacional. La Cueva de El Pendo, en Escobedo de Camargo y también Patrimonio de la Humanidad, alberga desde 1997 el Friso de las Pinturas, con ciervas rojas de notable dinamismo halladas junto a abundantes restos líticos y óseos paleolíticos. Cullalvera, en Ramales de la Victoria, impresiona por su boca de casi 20 metros de altura y por sus grandes galerías recorridas junto al río subterráneo Calera.

El artículo incluye además Hornos de la Peña, en el valle de Buelna, con grabados magdalenienses de detalle excepcional pese a los daños sufridos durante la Guerra Civil, y la Cueva de El Castillo en Puente Viesgo, descubierta en 1903, que conserva figuras de más de 40.000 años, bisontes, caballos, ciervos, manos en negativo y signos abstractos, convirtiéndose en uno de los testimonios artísticos más antiguos de la humanidad.