Un ingeniero de software turco, formado en Estambul, relata en primera persona su experiencia de vida e integración en Hamburgo tras una beca Erasmus en 2017. El texto, de carácter autobiográfico y ensayístico, recorre las distintas etapas de su llegada a Alemania: el primer contacto con compañeros de piso y compañeros de trabajo, la sorpresa ante la confianza depositada en desconocidos (llaves en el buzón, controles de billete inexistentes), y el choque con los estereotipos previos sobre los alemanes.
El autor describe cómo encontró un entorno laboral poco jerárquico —con directivos que se servían su propio café y una dirección plana— y una cultura social que percibió como igualitaria: desde comensales en traje y obreros compartiendo el mismo menú en un italiano hasta barrios ricos sin precios ostensiblemente distintos. Esta observación se vincula con su convicción ideológica sobre la socialdemocracia, que según él encuentra en Alemania una plasmación coherente.
El relato también aborda su ascenso profesional sin discriminación percibida, su elección como miembro del comité de empresa con más votos —en una plantilla donde solo el 25 % tenía origen migratorio— y su relación con figuras públicas alemanas de origen turco como Cem Özdemir y Sinan Selen. Concluye con la idea de pertenencia: tras varios años en el país, el autor se siente identificado con valores que, asegura, lo hacen "más alemán que muchos alemanes".
