Elon Musk y Jensen Huang presentan posturas opuestas sobre el futuro de las empresas de neocloud, que alquilan capacidad de computación a laboratorios de inteligencia artificial. Mientras Musk, líder de SpaceX, Tesla y xAI, argumenta que muchas de estas compañías están condenadas a la bancarrota a medio plazo debido a la dificultad para obtener financiación, Jensen Huang, director general de Nvidia, defiende que su futuro es extraordinario y que la demanda de servicios computacionales sostendrá el negocio.
El contexto financiero es complejo. SpaceX ha captado 40.000 millones de dólares para adquirir chips de IA, mientras que las neoclouds han mostrado un crecimiento significativo: Nebius alcanzó ingresos anuales de 3.000 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, y CoreWeave facturó 2.575 millones. Sin embargo, la rentabilidad a largo plazo sigue siendo incierta. OpenAI, Thinking Machines Lab, Perplexity y Cognition han contratado más de 140.000 millones de dólares en capacidad de procesamiento con la neocloud Crusoe.
La situación se agrava por la dependencia de Nvidia, que lidera el mercado de chips para IA, generando beneficios inusuales para los centros de datos. En agosto, Nvidia anunció un acuerdo para movilizar más de 500.000 millones de dólares en capital de terceros, pero los mercados bursátiles reaccionan negativamente ante la posibilidad de que el endeudamiento sea insostenible. 2027 se perfila como un año decisivo para determinar si las neoclouds sobrevivirán o desaparecerán.
