Musk arremete contra el director Alex Gibney tras el estreno de su documental en Venecia

Fuentes: Elon Musk attacks film-maker behind documentary about him, variety.com

El documental "Musk", del director estadounidense Alex Gibney, se estrenó esta semana en el Festival de Cine de Venecia desatando una virulenta respuesta de su protagonista, el hombre más rico del mundo, Elon Musk. A través de múltiples publicaciones en X —la red social que él mismo adquirió por 44.000 millones de dólares en 2022—, el magnate descalificó al cineasta llamándolo "viejo amargado" y "un hombre con cero integridad", y calificó la cinta, de casi cuatro horas de duración, como un "hit piece que falla" tan "aburrido" que "la mierda de perro merece más respeto que Gibney".

El documental, que se proyecta como la obra más ambiciosa de Gibney —autor de piezas investigativas sobre Enron, WikiLeaks y Vladimir Putin—, recorre la trayectoria vital y empresarial de Musk: desde sus inicios en Zip2 hasta SpaceX, Tesla y su incursión en el Gobierno estadounidense como responsable del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). La película incluye testimonios demoledores, entre ellos el de su ex pareja Ashley St. Clair, quien describe cómo Musk seleccionaba a mujeres jóvenes como posibles "criadoras" y, tras los embarazos, perdía interés y les exigía firmar acuerdos de confidencialidad. El filme también aborda su presunto consumo de ketamina, éxtasis y hongos psicodélicos.

Una de las revelaciones más impactantes, según la crítica de Variety, es la historia del intento de Musk por lanzar al mercado un coche autónomo antes de tiempo. Tesla presentó su sistema Autopilot en 2015 y el programa Full Self-Driving Beta en 2020 con publicidad que exageraba las capacidades del vehículo. Más de 60 muertes han sido vinculadas a estos sistemas de asistencia al conductor, según el documental, aunque Musk logró silenciar en gran medida las demandas, las investigaciones federales y los accidentes mortales.

En la rueda de prensa de Venecia, Gibney aseguró haber percibido "un sentimiento de miedo" entre las personas a las que contactó para participar en el documental, y sugirió que la infancia "difícil y traumática" de Musk en Sudáfrica podría explicar su comportamiento actual. "En cierto modo, está proyectando ese trauma sobre todos nosotros", afirmó el director, quien considera al magnate "extremadamente peligroso".

Musk negó categóricamente una de las afirmaciones más llamativas: que su equipo ofreció 40 millones de dólares a St. Clair para firmar un acuerdo de confidencialidad. "Nunca se le ofreció eso y tiene un historial de hacer afirmaciones falsas", escribió. Además, amplificó un mensaje de la podcaster Katie Miller, esposa del influyente asesor de Donald Trump Stephen Miller y antigua directora de comunicaciones del DOGE, quien criticó que allegados y colaboradores cercanos de Musk no participaran en la cinta. "Simplemente no puede ser 'definitiva' si las personas que estuvieron presentes no participaron. Esta película ficticia es un trabajo sucio de un director de Hollywood obsesionado consigo mismo", escribió Miller.

La reacción de Musk no se limitó a su propia defensa. Reposteó una imagen que representa al Partido Demócrata como una marioneta que controla a otra etiquetada como "Equipo Soros", en referencia al magnate George Soros, y esta a su vez a una marioneta llamada "Alex Gibney", que controlaría a "Hollywood". Al compartir la imagen, Musk escribió simplemente: "Preciso". A un usuario que aseguraba no haber oído hablar de Gibney hasta el documental, el magnate respondió que se trata de una "psy op", una operación psicológica diseñada para manipular la opinión pública.

El documental se estrena en un contexto particularmente sensible para Musk, cuyo papel al frente del DOGE y cuya influencia a través de X están teniendo repercusiones internacionales. En las últimas semanas, Musk ha intervenido repetidamente en el debate migratorio en Reino Unido y celebró el resultado de la ultraderechista Alternativa para Alemania en las elecciones estatales de Sajonia-Anhalt.

Con una duración de tres horas y 45 minutos y construido con la maestría narrativa característica de Gibney, "Musk" se perfila como uno de los retratos más incisivos del magnate tecnológico. La negativa de Musk a participar obligó al director a recurrir a un recurso singular: crear una "entrevista" sintética con un Elon Musk generado por inteligencia artificial que reproduce verbatim sus declaraciones públicas. El filme culmina con una secuencia en la que Musk, ya al frente del DOGE, aparece eliminando burócratas como si fuera un videojuego en primera persona, una metáfora visual del poder disruptivo que el propio Musk ha cultivado como marca personal.