Mullvad VPN ha salido al paso de la controversia generada por una donación realizada por uno de sus propietarios, Daniel, a un partido político sueco. La compañía ha subrayado que se trató de una aportación estrictamente personal y que ni Mullvad ni sus empresas matriz y hermanas la respaldaron ni participaron en ella. La empresa ha decidido pronunciarse debido a la atención y las preguntas que el asunto ha suscitado.
Mullvad se define como una compañía política, cuya misión es combatir la censura y la vigilancia masiva mediante sus productos y el apoyo a proyectos de código abierto como WireGuard, Tor, Qubes, GrapheneOS, Sigsum y System Transparency. La firma practica una «tolerancia radical» y evita adoptar posturas políticas fuera de sus áreas de actuación para poder cooperar con clientes, empleados y colaboradores de perfiles muy diversos.
La compañía ha detallado que protege incluso ideas con las que sus fundadores discrepan profundamente, ya que considera que la privacidad y la libre circulación de información benefician a la sociedad y permiten el debate abierto. Mullvad no condena ni respalda la donación de Daniel y la califica de «probablemente mala idea», pero defiende que las sociedades necesitan diversidad de ideas. Daniel, por su parte, ha publicado su razonamiento en su blog personal.
