Un estudio publicado en la revista PNAS describe la presencia de hierro gamma en las muestras devueltas a la Tierra por la misión Chang’e 6 de China. Este hallazgo es notable porque el hierro puro debería encontrarse siempre en su conformación alfa en la Luna, dado que las temperaturas lunares oscilan entre -248ºC y 121ºC, muy por debajo del punto de transición a 912ºC necesario para formar la estructura gamma. Los autores proponen que el hierro se encontró en este estado debido a un enfriamiento súbito, similar al temple del acero, posiblemente tras un impacto de meteorito, con la ayuda de pequeñas cantidades de carbono para estabilizar la estructura. Además, las partículas de hierro gamma formaron estructuras magnéticas estables, lo que sugiere que podrían haber registrado el campo magnético de la Luna en el pasado, un dato crucial para entender su historia geológica. Aunque el estudio se basa en hipótesis, representa un material único procedente de una región inexplorada y ofrece una oportunidad para confirmar o desmentir estas teorías mediante futuras misiones de retorno de muestras.
