Muerte de 15 elefantes en Kenia: la hipótesis del cianuro y las dudas de los expertos

Fuentes: Kenya elephant deaths: Behind the poisoning and the pesticide mystery

El Servicio de Vida Silvestre de Kenia (KWS) investiga la muerte de 15 elefantes ocurrida entre el 24 de junio y el 24 de julio en la zona de Kimana, en el corredor que une los parques nacionales de Amboseli y Tsavo, cerca de la frontera con Tanzania. El jefe veterinario del KWS, Isaac Lekolool, confirmó que se hallaron trazas de cianuro en muestras estomacales de los animales, algunos de los cuales presentaron parálisis parcial. La hipótesis principal apunta a una exposición accidental a pesticidas utilizados en cultivos de tomate de la zona, irrigados con agua del monte Kilimanjaro.

No obstante, conservacionistas y agricultores locales han puesto en duda esa explicación. El informe "Route to Food" de 2024 documentó el uso de un insecticida con un compuesto de cianuro, ilegal en Kenia pero introducido de contrabando desde Tanzania. La conservacionista Paula Kahumbu, con casi 30 años de experiencia, considera que la información publicada "no cuadra", ya que los elefantes habrían necesitado ingerir grandes cantidades de producto. Otros expertos subrayan que solo uno de los 15 ejemplares era macho adulto, pese a que los machos suelen ser más osados al acercarse a los cultivos. El representante de los terratenientes, Daniel Nina, preguntó cómo el cianuro pudo matar a los elefantes sin afectar a cebras, antílopes y ñus que pastan en la misma zona.

El conflicto entre personas y fauna se ha intensificado por la expansión de granjas y lodges sobre antiguos corredores de elefantes. El agricultor Stephen Michael cifró en unos 1.535 dólares las pérdidas encoles tras el último paso de una manada. Frank Pope, director de Save the Elephants, advirtió de que la presión actual sobre los elefantes de Amboseli ya no es el marfil, sino el uso del suelo.