Los pilotos y auxiliares de vuelo constituyen el grupo ocupacional estadounidense que recibe la mayor dosis media anual de radiación ionizante, fundamentalmente a causa de los rayos cósmicos presentes a las altitudes de crucero del transporte aéreo comercial. Aunque las posibles consecuencias de esta exposición, entre ellas un mayor riesgo de cáncer, llevan años en la agenda de salud pública y de agencias federales como la FAA y los CDC, la evidencia científica disponible hasta ahora resultaba insuficiente: los estudios existentes se basaban en cohortes pequeñas, seleccionaban solo determinados tipos de tumor o presentaban un número limitado de muertes, lo que impedía extraer conclusiones sólidas.
Este trabajo, publicado como artículo de investigación revisado por pares, aborda esa laguna mediante un estudio de cohorte a escala nacional que compara la mortalidad por cáncer asociada a la radiación entre pilotos y auxiliares de vuelo con la de otros grupos profesionales. Los autores ajustan los resultados por factores de confusión relevantes (edad, sexo, tabaquismo y otros hábitos) y analizan la mortalidad por localizaciones tumorales concretas con suficiente potencia estadística. Los hallazgos aportan la base empírica necesaria para evaluar si la exposición ocupacional a la radiación cósmica se traduce en un exceso mensurable de mortalidad oncológica y orientan las políticas de protección radiológica del personal aéreo, así como los programas de seguimiento médico de las tripulaciones.
