A unos 90 minutos en coche de Zamora se encuentra Mogadouro, un municipio portugués del distrito de Braganza situado sobre una meseta a unos 700 metros de altitud, entre los ríos Duero y Sabor. Su estratégica posición fronteriza con España dejó un legado que aún hoy puede visitarse: la torre del homenaje del castillo templario —Monumento Nacional— y un conjunto de iglesias, un convento y otros edificios civiles que recorren distintas etapas de la historia de la villa. El convento de San Francisco, reconvertido en equipamiento municipal, conserva una colección arqueológica con piezas de hasta 5.000 años de antigüedad.
Fuera del casco urbano, el Parque Natural del Duero Internacional alberga la Faia da Água Alta, una cascada de más de 40 metros de altura que sigue siendo poco conocida incluso entre los habitantes de la zona. Se accede a ella por una ruta de senderismo de unos 8,6 kilómetros que atraviesa vegetación mediterránea y tramos despejados con vistas al valle. El caudal varía a lo largo del año: en los periodos más lluviosos la caída se aprecia en toda su dimensión.
El propio parque es uno de los principales enclaves de Portugal para la observación de aves y la conservación de biodiversidad en la frontera con Zamora y Salamanca. La jornada puede organizarse en dos partes —el sendero hacia la cascada por la mañana y el recorrido por el centro histórico de Mogadouro después— y cubrirse en un solo día gracias a la corta distancia desde la capital zamorana.
