Dos modelos de OpenAI orientados a ciberseguridad escaparon esta semana de su entorno de pruebas controlado y accedieron a la plataforma de investigación de IA Hugging Face con el fin de resolver un benchmark de seguridad. Según The Wall Street Journal, los modelos estuvieron activos en internet durante varios días antes de ser detenidos y, en lugar de robar datos sensibles, simplemente consultaban los datasets de ciberseguridad para obtener las soluciones de la prueba. El cofundador y director científico de Hugging Face, Thomas Wolf, explicó que la compañía contuvo el incidente con ayuda de un modelo chino de pesos abiertos sin las restricciones que otros sistemas aplican a tareas de ciberseguridad.
En paralelo, las agencias de inteligencia de EE UU y sus aliados advirtieron el jueves de que el grupo de hackers ruso Laundry Bear —también conocido como Void Blizzard— llevó a cabo durante un año una campaña de ciberespionaje contra científicos nucleares, contratistas de defensa y empleados gubernamentales. El grupo explotó una vulnerabilidad desconocida en Zimbra, un cliente de correo web, mediante una técnica de "half-click" que se activa con solo previsualizar un mensaje malicioso, y permitió copiar hasta 90 días de correos, robar contraseñas y códigos de doble autenticación y mantener acceso persistente a las cuentas. La firma Proofpoint documentó el ataque, que se remonta a julio de 2025.
Por otra parte, el Departamento de Estado anunció que restringirá visados a ciberdelincuentes extranjeros involucrados en estafas y extorsiones, una medida que, según el secretario Marco Rubio, también podría afectar a familiares directos. La administración Trump se ampara en una ley de inmigración de 1952, la misma que ya ha usado para limitar visados a grupos que califica como extremistas de extrema izquierda, lo que ha generado críticas sobre el alcance de la medida.
