Un bulo распроstrado en redes sociales asegura que la UNESCO ha alertado de un megatsunami de 300 metros en el Mediterráneo. No existe tal predicción: ni la UNESCO ni ningún organismo científico serio contemplan ese escenario, calificado por sismólogos como geológicamente imposible en la región. La cifra parece nacer de una tergiversación que mezcló alertas reales con estudios sobre depósitos volcánicos antiguos en Hawái.
Sin embargo, el riesgo de tsunami sí es real. La UNESCO advierte de una probabilidad cercana al 100% de que en las próximas tres a cinco décadas se registre un tsunami con olas de al menos un metro en el Mediterráneo, la segunda cuenca con más tsunamis históricos del mundo, con alrededor del 10% del total y unos 100 eventos documentados desde el siglo XX.
España cuenta con puntos vulnerables: el sureste (Almería y Murcia) y Baleares, expuestos principalmente a las fallas del norte de Argelia. Ibiza y Menorca son las islas más sensibles a inundaciones. El gran reto es el tiempo de reacción: al ser una cuenca semicerrada, un tsunami local puede impactar la costa en 20 a 40 minutos, e incluso menos de 10 en el peor escenario, frente a las horas que ofrece el Pacífico. Por ello, el programa Tsunami Ready de la UNESCO impulsa planes de evacuación casi inmediatos en localidades costeras como Niza o los municipios españoles del litoral.
