Mira Murati reaparece y detalla los 'modelos de interacción' de Thinking Machines

Fuentes: Mira Murati returns to the spotlight, outlining Thinking Machines' AI vision
Imagen generada por IA con el prompt: Abstract glowing waveforms of audio and video data streaming across a dimly lit tech conference stage, warm golden spotlight, futuristic minimalist atmosphere, editorial photography style
Imagen generada con IA

Mira Murati, fundadora y CEO de Thinking Machines Lab, regresó a los focos con una entrevista en Bloomberg emitida el jueves desde San Francisco, su primera gran aparición pública en cerca de 18 meses. La directiva, ex CTO de OpenAI, avanzó la apuesta tecnológica de su nueva compañía: los 'modelos de interacción', una arquitectura de IA diseñada para procesar flujos continuos de audio, texto y vídeo en intervalos de 200 milisegundos, captando matices de la comunicación humana como interrupciones, correcciones a media frase y silencios reflexivos.

Murati enmarcó la propuesta como un primer paso y evitó anunciar fechas de lanzamiento. Thinking Machines opera desde hace año y medio prácticamente en la sombra tras captar capital, fichar investigadores y lanzar Tinker, una API para ajustar modelos de código abierto. En un sector donde OpenAI, Anthropic y xAI —ahora absorbida por SpaceX— acaparan la atención, la fundadora reconoció la necesidad de hacerse visible para recordar al mercado su existencia.

La entrevista abordó también la crisis de OpenAI de noviembre de 2023, bautizada internamente como 'the blip', cuando la junta directiva destituyó a Sam Altman y Murati asumió como CEO interina durante cinco días. Aseguró que la empresa habría 'implosionado' sin su intervención, aunque admitió que, con perspectiva, habría exigido más información, mejor plan de transición y mayor transparencia. No aclaró si confía aún en Altman y eludió la pregunta para criticar la concentración de decisiones en pocas manos en toda la industria.

Sobre las salidas de investigadores de Thinking Machines en los últimos meses, Murati las minimizó como parte de la volatilidad natural de crear un laboratorio desde cero, descartó que la compensación económica sea el único factor y rechazó la rivalidad visceral con sus competidores. Respecto al futuro del sector, rechazó tanto el relato distópico como el utópico y advirtió de que el momento actual será determinante si la humanidad 'suelta el volante' demasiado pronto.