El minimalismo digital propone una relación intencional con la tecnología, priorizando la conciencia sobre el uso automático de las plataformas. El autor describe dos experimentos prácticos para lograr esta autonomía: el uso de Firefly, un cliente multiplataforma que integra X, BlueSky, Farcaster y Lens, para evitar el algoritmo de X y reducir la exposición a discursos tóxicos; y la adopción de un modo avión por defecto, complementado con aplicaciones de navegación local como CoMaps y herramientas de conocimiento offline como FieldAtlas y Commonplace. Estos enfoques buscan minimizar el impacto psicológico de las redes sociales y fomentar la soberanía tecnológica, permitiendo al usuario acceder a la información sin ceder al control de las grandes tecnológicas. La experiencia demuestra que, al eliminar la conexión celular constante, se reduce la ansiedad digital y se mejora la calidad de la atención, aunque se requieren alternativas locales para funciones cotidianas como el transporte o la navegación.
