Unas 2.000 personas afiliadas al Sindicato Nacional de Educación Terciaria de Australia (NTEU) secundaron el miércoles una huelga de 24 horas en la Universidad de Sídney. Desde las 07:00, unos 500 trabajadores se concentraron en las entradas del campus, con banderas, pancartas y megáfonos, para exigir garantías sobre el uso de la inteligencia artificial, la seguridad laboral, la carga de trabajo y la igualdad retributiva. La universidad trasladó casi todas las clases previstas a internet, mientras otras fueron reprogramadas o canceladas.
La convocatoria coincidió con una encuesta interna de la Facultad de Artes y Ciencias Sociales en la que el 0% del personal estuvo de acuerdo con que confiaba en que la institución actuara en interés del personal, el alumnado y la comunidad. Los sindicatos reclaman que esas protecciones se incorporen al convenio colectivo, en vez de quedar únicamente en políticas internas.
La dirección sostuvo que mantiene conversaciones con el NTEU y que la huelga era prematura. Afirmó que su enfoque de la IA es humanista y que sus principios y controles se elaboraron con la comunidad universitaria. El sindicato confía en alcanzar un acuerdo antes de que termine el año, aunque no descarta nuevas huelgas. La movilización también contó con el apoyo del Consejo de Representantes Estudiantiles y referencias a las restricciones a las protestas propalestinas.
