Miles de estadounidenses que se trasladaron a Europa en los últimos años están reconsiderando su residencia o planeando regresar a Estados Unidos, motivados por la decepción con la realidad cotidiana y el clima político. Según un informe de la empresa Expats, el 71% de los expatriados citó el clima político en EE. UU. como razón principal para su emigración. Sin embargo, la experiencia en el Reino Unido, España y otros países europeos ha revelado barreras significativas: dificultades para encontrar empleo, burocracia compleja, costes de vida más altos de lo esperado y una cultura laboral más lenta. Casos como el de Annie, quien abandonó su vida en el Reino Unido por problemas con el Servicio Nacional de Salud y la falta de ingresos, ilustran esta frustración. Además, la percepción de que la vida en Europa es más 'liberal' o 'moralmente ligera' no siempre se materializa, especialmente para quienes buscan escapar de la política de Donald Trump. La comunidad en línea, como en subreddits especializados, muestra un aumento en las discusiones sobre el regreso a casa, a menudo metidas en un contexto de rechazo por parte de otros expatriados. Mientras que algunos, como la periodista Sarah Wood González, valoran la curiosidad intelectual europea, la mayoría de los inmigrantes estadounidenses reportan que la falta de acción rápida y la dificultad para integrarse profesionalmente han sido factores decisivos para su decisión de volver.
