Microsoft ha reconocido que el menú contextual de Windows 11, uno de los elementos más criticados desde su lanzamiento, sigue siendo un problema para muchos usuarios. Inicialmente diseñado para ser más limpio y rápido, el menú se ha visto afectado por una sobrecarga de funciones heredadas y una lentitud percibida. La compañía, liderada por Marcus Ash, planea una renovación importante que permitirá la personalización, eliminando o añadiendo elementos según las preferencias del usuario, y mejorando la velocidad y la experiencia general. Esta admisión llega cinco años después del lanzamiento de Windows 11 y tras una larga trayectoria de críticas y soluciones parciales, incluyendo el botón “Mostrar más opciones” que redirige al menú contextual de Windows 10. La medida forma parte de un esfuerzo más amplio de Microsoft para recuperar la flexibilidad en Windows 11 y responder a las demandas de los usuarios.
Microsoft trabajará en una renovación del menú contextual de Windows 11
